Turistiando»

Paseo por el Chepe

Ferrocarril Chihuahua al Pacífico

El Ferrocarril Chihuahua-Pacífico, también conocido como Chepe, es una importante línea ferroviaria del noroeste de México; enlaza las ciudades de Chihuahua en el estado de Chihuahua y Los Mochis, en el estado de Sinaloa, en la costa del Océano Pacífico. Recorre 673 km, atravesando las Barrancas del Cobre.



Barranca del cobre, atractivo natural de México, internacionalmente conocido por ser 4 veces más grande que el famoso Cañon del Colorado, en donde se pueden practicar ciclismo de montaña, campismo, alpinismo o pesca y visitar los diferentes poblados de la Sierra Tarahumara. El tren lleva el nombre de Chihuahua Pacífico, pero aquellos que le conocen le llaman simplemente Chepe, a propósito de sus iníciales (CH-P), y lo hacen con un dejo de cariño. A sus 45 años, este tren presume además su título de “El Señor de las Barrancas”, gracias a que recorre la Sierra Madre Occidental con bríos y sin prisa dos veces por día. 



En sus viajes de Chihuahua a Los Mochis, y viceversa, cruza diariamente la belleza de las Barrancas del Cobre, el complejo geológico más importante de México. Su puntualidad es imprecisa, depende de qué se le cruce en el camino: nieve, derrumbes, vacas u otro imprevisto que le pueda retrasar… Pero si ya se comprometió a recogerte en alguna de las nueve estaciones turísticas, jamás te abandonará. 


El Chepe se anuncia mucho antes de que logres verlo: en las voces de los serranos que avisan su cercanía, en los ladridos de los perros que se vuelven locos con su sonido o con su propia voz de silbato que grita al llegar. Esta vez camina ligero, como los rarámuris. Viene únicamente con cuatro carros: dos de pasajeros, el bar y el comedor, aunque hay ocasiones que arrastra hasta siete. Este tren de pasajeros, el más antiguo de México y uno de los tres turísticos que hay en el País, junto con el Tequila Express y el Expreso Maya, presume su vestido color de sierra… Verde oscuro con detalles en naranja y rojo. 



La máquina, por su carmesí, recuerda el paliacate que los rarámuris amarran a su cabeza. De hecho, así es como éstos delatan su presencia en las barrancas, por el colorido de sus ropas. 


La edad parece no pesarle al Chepe: recorre a diario 653 kilómetros de Chihuahua a Sinaloa por un camino que se dice tiene más de 100 años. Alrededor de 14 horas le lleva llegar de un estado a otro. 


En cada estación siempre hay quien lo reciba; unos con cámara en mano para captar todo detalle; otros con comida y artesanías para vender a los invitados de ese día. 


¿Qué hace que este viejo hecho de madera y hierro se detenga en su recorrido? El otro Chepe, que viaja en dirección contraria sobre la misma vía. Uno debe ceder el paso al otro en algún punto del trayecto. 


De Chepe a Chepe 



A las 6:00 horas sale, con rumbo a Sinaloa, el primero del día: el Primera Express, un tren con comedor donde puedes ordenar desde un omelette hasta un corte de arrachera o pollo a la cordon blue, y un bar donde sirven desde una cerveza hasta un whisky. Tiene 12 paradas predeterminadas y viaja lentamente para disfrutar del paisaje. Una hora después sale el otro Chepe, el de Clase Económica, que cuenta sólo con un carro donde se venden bebidas y botanas. 


 


Éste se detiene en cada pueblo donde haya pasajeros, es decir, que puede parar hasta 37 veces, lo cual no impide que llegue con escasos minutos de diferencia del otro, pues corre más rápido. Además, el precio de cada tramo es de hasta un 50 por ciento inferior. Los locales pagan casi 38 pesos por cada 120 kilómetros. Por los caminos del norte, en un viaje sencillo, de Chihuahua a Los Mochis, el Chepe cruza: 36 puentes, 86 túneles, 653 kilómetros de la Sierra Madre Occidental 


 


Promedio usuarios:

« Regresar



Siguenos en:


Comentarios»

Te Recomendamos »

DON BOLETON